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Pattysaurus Ilustración

Ilustraciones que emocionan

Cultura
Autor:
Aina Coll
Fotógrafo:
Jaume Oliver
11.30.2023
Las ilustraciones de Pattysaurus apelan a la emoción. Sin encasillarse en un estilo concreto y en permanente evolución, la artista murciana afincada en Palma ha creado un universo visual propio a través de sus retratos, que no paran de ganar admiradores y ocupan páginas de revistas, portadas de discos y libros y, por supuesto, rincones de nuestros hogares.

Patty Fuentes compagina su faceta de diseñadora profesional con su pasión por la ilustración, aunque es la segunda la que lleva acompañándola desde bien pequeña, como ella misma nos cuenta en el estudio que ha establecido en su casa de Palma. «Me he pasado la vida dibujando y tuve la suerte de que mi familia me apoyó mucho. Mi hermana me llevaba a concursos y mi madre a academias», empieza relatando esta artista murciana que nos sorprende tanto por su honestidad al hablar como por su capacidad para emocionar a través de su lenguaje creativo.

En su Murcia natal, continúa explicando, al terminar el instituto estudió ilustración y durante su período de prácticas, en el que dibujaba sin parar etiquetas para botes de alubias y garbanzos, entendió que necesitaba algo más. Ir un paso más allá. Como respuesta a ese anhelo, decidió profundizar en su formación y se trasladó a Valencia para estudiar Bellas Artes. Desde entonces, no ha dejado de dibujar.

Aficionada a los cómics, al principio, empezó «vendiendo en una página en Etsy con ilustraciones muy cartoon» pero en 2019, tras participar en un Rata Market, sintió un empujón y dio el salto. «Fui con una mezcla de lo que hacía y vi que lo que más gustaba al público era lo que hago hoy. Luego empecé con las redes sociales, que han sido muy importantes para dar a conocer mi trabajo», explica.

Cuando empezó a vender sus obras por internet, confiesa, «vender algo que no tenía mucho que ver conmigo me daba menos vergüenza», pero ahora su obra lleva su sello, que ha ido depurando con el paso de los años, y en el que predomina el retrato. Desde ese 2019 y en esta exploración, Patty ha ido encontrando nuevas formas de expresarse, aunque, como nos cuenta, «no me gusta ser esclava de un estilo», de una única forma de crear.

«Para mí era más fácil expresarme con un dibujo, supuso una forma de desahogarme».

«Con el tiempo vas encontrando tu lenguaje. Ha sido un poco de prueba y error. Bueno, no, no hay error posible», afirma Patty con una sonrisa. Habla de forma contundente, sin remilgos, cuando revisa el camino recorrido hasta la fecha. Quizá porque la ilustración, como confiesa, ha sido parte de su terapia tras una serie de pérdidas familiares. «Para mí era más fácil expresarme con un dibujo, supuso una forma de desahogarme». Por eso no vendía sus obras, pues era una trabajo interno, un medio de canalizar y expresar que conecta con la gente, sin duda, porque ahora lo que más le dicen quienes la siguen es que «se sienten identificados con el mensaje» de sus ilustraciones.

Su público, reconoce, es principalmente femenino, y Patty aprecia que se paren a charlar con ella en un mercadillo o que le den su opinión cuando le compran una obra porque «tienes un contacto que es oro y hablando con la gente te das cuenta de que hay cosas que te pasan a ti que, en realidad, son universales».

«Yo siempre digo: no pienses en ser Picasso. Disfruta el proceso».

Persiguiendo esta vocación de conversar, de compartir y quién sabe si de encontrar aquello que es universal en nosotros, Patty imparte talleres para adultos desde 2020. La primera oportunidad surgió cuando un amigo la introdujo en Casa Planas y después la propuesta se trasladó a Estiu Concept Store, donde también vende sus obras (además de en su página web). Desde entonces, los talleres han ido cogiendo forma fieles a una misma filosofía: que el aprendizaje sea siempre lúdico y democrático -las alumnas eligen lo que quieren hacer- y el espacio un sitio seguro, de encuentro, en el que la gente se sienta cómoda. ¿Lo mejor? Que «se ha creado un ambiente de familia. Nos reímos un montón».

Algunas de las alumnas llevan desde el principio en los talleres. Una de ellas, de hecho, «hizo un retrato de su padre y dos años y medio después lo volvió hacer. Ver la evolución es muy bonito», explica Pat. Aquí la idea es conjugar creatividad, aprendizaje y disfrute, y así lo transmite en clase: «yo siempre digo: no pienses en ser Picasso. Disfruta el proceso».

Las ilustraciones de esta «mujer orquesta», como ella misma se define, se estampan en prints, en tote bags, en tazas, y han sido expuestas en Madrid, Murcia y Palma (en la isla, las muestras más recientes se han instalado en Estiu, Suquía y Biocalma. Además, Pattysaurus dibuja retratos por encargo y ahora trabaja en un proyecto muy especial: un trabajo particular que ocupará toda una pared, una petición expresa que sorprendió a la propia artista pero que, claro, asumió con entusiasmo. «Nunca me he llegado a acostumbrar a no saber qué encargos van a entrar. Ha habido mucha montaña rusa» reconoce al hablar de su condición de artista autónoma, en constante lucha con su síndrome de impostora, pero orgullosa -y con razón- de poder vivir de una pasión que se le da realmente bien.

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