Marcar como favorito

Un darrer capfico

Un salto al mar limpio

SostenibilidadCultura
Autor:
Aina Coll
Fotógrafo:
Jaume Oliver
02.24.2026
Ayelén Bosch vive en Londres desde que emprendió sus estudios universitarios, pero echa de menos el Mediterráneo a diario. Su abuelo, veterinario de aves, y su padre, ‘un surfista hippy de mentalidad’, le hicieron tomar conciencia desde bien pequeña de la relación que tenemos con el mar y la naturaleza. Con su primer documental, 'Un darrer capfico', nos invita a entender la situación del ecosistema marino desde un caleidoscopio de miradas repletas de conocimiento, experiencia y esperanza.

En la actualidad, el plástico supone el 95% de los residuos que flotan en el Mediterráneo. De hecho, 1,25 millones de fragmentos de microplásticos se concentran por kilómetro en las aguas que nos rodean, según un estudio de WWF. Ayelén Bosch lo corrobora: ‘Es uno de los más contaminados, aunque abarca menos del 1% del agua marina mundial’ y apunta a algunas de sus causas: el turismo, el transporte marítimo, la pesca intensiva y zonas urbanizadas en casi toda su costa lo convierten en un mar con ‘muy poco espacio para regenerarse’.

Pese a que la ‘crisis es real y sin margen para la indiferencia’, Un darrer capfico no abraza el derrotismo ni cae en el alarmismo. Al contrario, es una especie de faro que llama al despertar individual al poner de manifiesto la fuerza de la cooperación. ‘El ser humano tiene una capacidad extraordinaria cuando se une: para organizarse, exigir cambios, crear redes, transformar hábitos y mover estructuras que parecían inamovibles’.

El documental da fe de la perspectiva de Bosch, que recoge los testimonios de personas que, desde distintos enfoques y disciplinas -el arte, la innovación, el emprendimiento y la restauración del ecosistema- trabajan en favor de revertir la situación. El artista Julià Panadès, que transforma los plásticos que recoge en la playa en esculturas y tótems; Francisco Panario, fundador de Up Sailing, y Rocío Taberner, que desarrolla cera sostenible para practicar surf sin tóxicos, son algunos de los rostros que se han puesto ante la cámara para nutrir una pieza que se ha rodado sin apoyo financiero externo.

“Una de las cosas más valiosas de este proyecto ha sido trabajar con personas que creen en la misma visión.”

‘Una de las cosas más valiosas de este proyecto ha sido trabajar con personas que creen en la misma visión. Es un ejemplo de cómo, cuando varias personas unen sus talentos por un mismo propósito, la obra se vuelve más rica, más completa y más auténtica’, afirma Bosch, que también se reunió durante el rodaje con la científica marina Gador Muntaner y los responsables de la ONG CleanWave, ambos encarecidamente comprometidos con la conservación medioambiental.

A pesar de la mirada colectiva que impera en la película, Bosch no pierde la oportunidad para recordar que el compromiso empieza por uno mismo. ‘Como individuos, tenemos que entender la situación, que ya es irreversible, y después tratar a la naturaleza como nuestro hogar, pues no podemos poner la excusa de lo que pasará en 5 o 10 años. Ya lo estamos viendo ahora’, reflexiona. ‘Más allá de los pactos internacionales globales, hay que empezar por lo básico. Llevar tu propia bolsa reutilizable, dejar de comprar botellas de un solo uso y mirar las etiquetas de la ropa que compramos’, señala, son ‘pequeños gestos que tienen un impacto enorme’.

“Mi padre siempre nos ha inculcado que no somos los dueños del entorno, que somos afortunados de vivir en él y debemos tratarlo con respeto.”

Bosch nació en Mallorca y heredó el amor por la naturaleza de su padre, un surfista que ‘siempre nos ha inculcado que no somos los dueños del entorno, que somos afortunados de vivir en él y debemos tratarlo con respeto’. Sin embargo, sus estudios la llevaron por otros derroteros. Se mudó a Londres y estudió Fashion Marketing and Management, una decisión que, sin saberlo, la conectaría todavía más a la naturaleza. 

Sensible y apasionada de las historias, acabó cursando un máster en sostenibilidad tras comprobar de primera mano el impacto que genera el fast fashion en nuestro entorno y, de repente, se abrió ante ella la posibilidad de desarrollar un proyecto final conectado con su propósito vital y desde la absoluta libertad creativa. El mar se convirtió en el tema principal y el vídeo, el formato ideal para ’actuar desde mis valores y conectar con algo más grande que yo, que es cuidar el mar y la vida que sostiene’. El resultado, Un darrer capfico, que se estrenará el próximo 26 de febrero en la Fundación Palma Aquarium.