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Artisteo

Donde se encuentran arte, creatividad y conexión

CulturaArte
Autor:
Aina Coll
12.05.2022
En Artisteo se respira arte a raudales y este se vive como una experiencia. Esta escuela de dibujo y pintura, ubicada en Palma, es también un lugar en el que se encuentran buen ambiente, conversaciones interesantes y mucha (mucha) creatividad.

María Martínez es una aragonesa formada en arquitectura técnica y diseño de interiores que llegó a Mallorca después de vivir en Italia y Alemania. En realidad, como confiesa, nunca había valorado la opción de venir a Mallorca, pero echaba de menos más horas de luz y un clima más ameno, surgió la posibilidad y se preguntó «¿por qué no?». Entonces, hizo las maletas y se instaló en la isla. «En aquel momento, no sabía qué buscaba ni si mi estancia aquí sería una transición, pero han pasado los años y me he dado cuenta de que lo que quería era tranquilidad, paz, libertad, y trabajar menos horas». O, como mínimo, trabajar de otra forma.

La libertad y ese otro modo de trabajar llegaron, pero como todas las cosas buenas, se hicieron esperar. Ya en Mallorca, María empezó a trabajar en una empresa hasta que, un día, después de una intensa jornada laboral, se sintió agotada y, como afirma con la perspectiva que solo nos da el tiempo, «atrapada en el día de la marmota». Ese mismo día, su jefe la invitó a un café y entonces lo sintió: «este es el café en el que voy a dejar el trabajo», recuerda. Y así fue. Se encerró todo el fin de semana en casa y pensó, proyectó y, sobre todo, conectó con ella misma. El lunes confirmó su salida de la empresa y empezó a gestar su propia escuela de dibujo y pintura. 

Aunque, como reconoce, nunca había pasado por su mente el sueño de emprender y como único referente tenía a su hermano David con su estudio Tangram Arquitectura. Así pues, se puso manos a la obra. Hizo veintitrés cursos en Palma Activa para introducirse en un mundo –el del emprendimiento- que pronto se reveló muy complejo, pero también ilusionante y retador. Desde entonces, han pasado ya cinco años.  

«Pensé que sería increíble crear un espacio donde vivir una experiencia artística, divertida y social».

Entre lienzos, mesas de trabajo y plantas (Artisteo comparte ahora espacio con Biznaga Atelier), María nos cuenta los comienzos de la aventura. «Pensé que sería increíble crear un espacio donde vivir una experiencia artística, divertida y social». Y la idea se hizo realidad. En el taller de Artisteo, María imparte clases en grupos reducidos para personas inquietas, algunas con experiencia en el mundo del arte y otras que, simplemente, sienten el gusanillo de aprender y dar rienda suelta a su imaginación. «La pandemia despertó el lado creativo de muchas personas que se atrevieron a probar sin tener que llegar a nada en concreto» y, claro, aquí se sienten como en casa porque en el taller del carrer Peleteria lo importante es experimentar, disfrutar del proceso y mancharse las manos.

«Cuando trabajas la mente y las manos a la vez, compartes, observas al otro, y esa creatividad está en el centro».

La otra vertiente, la social, también se ha cumplido con creces, y a María se le nota la satisfacción cuando habla de sus alumnos. En los grupos, «se crea una conexión muy bonita entre las personas. Mis alumnos son diferentes entre ellos, pero noto que tienen ese algo en común que los une». No sabemos si ese factor común es la curiosidad creativa, el deseo de reconectar con la capacidad inventiva que los adultos, demasiadas veces, perdemos con el paso de los años, pero lo que sí tiene claro María es que ese lazo invisible es real, bello y muy humano. «Cuando trabajas la mente y las manos a la vez, compartes, observas al otro, y esa creatividad está en el centro».

También fue muy humana la acogida de Artisteo. Al inicio, después de la inauguración de su antiguo local, María esperó unos meses para formar los primeros grupos. Como era un taller, apenas se acercaba nadie al establecimiento, pero se corrió la voz y los primeros alumnos empezaron a recomendar la escuela. «En Mallorca encontré una forma de comunicar a través del boca a boca que no existe ya en muchos sitios. Nunca pegué un cartel ni hice publicidad».

En enero de 2020, María y Elena, de Biznaga Atelier, firmaron un contrato de alquiler para unir fuerzas en el mismo espacio. La simbiosis de ambos proyectos (arte y botánica, creatividad y naturaleza) era una idea tentadora porque, al final, el objetivo de ambas era invitarnos a crear con las manos, a enfrentarnos a nuestras propias creencias y a superar los bloqueos del «no se me da bien» para empezar o, mejor dicho, para volver, a jugar. Dos meses después, llegó la pandemia, el confinamiento, y el proyecto (como prácticamente todo) quedó en stand by.

Sin embargo, al abrir las puertas en verano, María enseguida comprendió que, pese a las restricciones, la gente deseaba dibujar, compartir y dedicarle tiempo a algo que tan a menudo se nos olvida que es, simplemente, disfrutar y conectar con nosotros mismos. Y es que en los cursos de Artisteo se aprende sobre carboncillo y grafito, composición y teoría del color, acuarela y acrílico, tinta china y óleo… pero, sobre todo, se reaprende a crear en libertad, a experimentar sin miedo y a compartir –copa de vino mediante- esos pequeños instantes que hacen que la vida merezca la pena. 

Artisteo
Carrer de la Pelleteria, 5, 07001 Palma, Illes Balears
https://www.artisteotaller.com/
L 17:00–21:00, M 11:00–13:00, 17:00–21:00, X 17:00–21:00, J 11:30–13:30, 17:00–21:00,