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Mallorca Preservation Foundation

Preservar la belleza del Mediterráneo

Sostenibilidad
Autor:
Aina Coll
Fotógrafo:
MAPF Fundación Palma Aquarium
08.09.2023
Con la voluntad de conservar nuestro entorno y respetar la belleza de esta isla del Mediterráneo, Mallorca Preservation Foundation financia, impulsa y supervisa proyectos transversales desde 2017. Un trabajo encomiable que nos hace tener esperanza: un futuro más sostenible es posible.

Mallorca Preservation Foundation se creó en 2017, aunque la idea original, Ibiza Preservation, nació en la mayor de las pitiusas de la mano del ecologista, inversor y filántropo Ben Goldsmith quince años antes. Desde sus inicios, el proyecto ha tenido tanto éxito que el modelo se ha ido replicando por todo el mundo: en el Caribe, en Italia, en Grecia… y en Mallorca, claro. ¿Su objetivo? «Preservar el medio ambiente de la isla a través de proyectos y entidades gracias a la capacidad de recaudar financiación de personas y empresas concienciadas». Quienes nos lo cuentan son Ana Riera, directora ejecutiva; Maria Oliver, directora de marketing, y María Elisa Martínez, directora de desarrollo de MAPF.

A tres bandas, pero haciendo piña, las tres capitanean este barco que cuenta con una junta directiva que dirige la estrategia de la fundación, y un grupo de expertos, técnicos y voluntarios de diferentes perfiles que aportan su granito de arena para reunir fondos y llevar a cabo los proyectos. «Parte del valor de MAPF es minimizar el gasto en estructura», nos cuentan, algo que es posible «gracias a la cantidad de voluntarios que entregan su conocimiento a los proyectos que impulsamos».

El amor al medio ambiente es el vínculo que une a las personas que forman parte, de un modo u otro, de MAPF, una comunidad que no ha parado de crecer en los últimos años. «Los donantes no solo aportan dinero, en un get together nos juntamos como se junta una familia. Creamos comunidad, los donantes invitan a otros donantes» y así van tejiendo una red de personas apasionadas que trabajan de manera altruista, pero también, cada vez, de más empresas que desean llevar a cabo alguna iniciativa o vincularse con la isla, con el entorno, de forma proactiva.

«Las Islas Baleares están muy avanzadas en temas medioambientales». 

La filosofía de Mallorca Preservation es simple y noble: «actuar a nivel local para que haya un impacto global». En sintonía con este propósito, las áreas que abarca la fundación son cada vez más diversas: protección marítima, agricultura sostenible, economía local y circular, fauna en peligro de extinción, gestión de residuos… porque, como reflexiona Ana Riera, «el objetivo es el medio ambiente, pero intentamos ser globales porque todo está interrelacionado. Lo bonito de Mallorca Preservation es su capacidad de abordarlo todo desde muchos frentes distintos».

Polifacético y transversal, el trabajo nunca se lleva a cabo en solitario. Fruto de la colaboración con la administración autonómica y las entidades Fundación Palma Aquarium, Pequeñas Islas del Mediterráneo, Fundación Save The Med, Marilles Foundation, Shark Med y la propia Mallorca Preservation Foundation, dedicadas a la conservación marina, nació el proyecto Acción Stellaris, una iniciativa que vela por la reproducción y recuperación de los alitanes, imprescindibles para garantizar la diversidad de especies, mantener la salud de los ecosistemas marinos y preservar los arrecifes de coral. Desde que empezó el proyecto, ya han nacido más de cien crías, nos cuentan con orgullo. «Es muy bonito que tantas entidades se sienten a trabajar juntas» comparten, entusiasmados, desde MAPF, quienes, para este proyecto, también han conseguido el apoyo imprescindible de las cofradías de pescadores de las Baleares.

Más allá del mar, en tierra firme, MAPF también ha colaborado estrechamente con APAEMA (Associació de productors i productores d'agricultura ecològica de Mallorca) con el fin de reducir el volumen de plásticos utilizados en su actividad que acaban, normalmente, en los vertederos o enterrados en el suelo. Así, la fundación ha apoyado económicamente a los productores en la compra de bioplástico fabricado a partir de fécula de patata, ahorrando, en 2019, 1.550 kg de plásticos y 2.750 kg en 2020.

Desde que se fundara en Ibiza, el trabajo de la fundación se extiende y ramifica en otros territorios bajo el paraguas de Conservation Collective, que apoya, supervisa y gestiona proyectos desde el mar Caribe hasta el Parque Nacional Gunung Leuser, en Sumatra. Cada asociación miembro es independiente y tiene su propia financiación, pero se genera un intercambio de ideas constante. Además, el modelo persigue la agilidad de las iniciativas y para ello la red de colaboradores locales, a título individual y también corporativo, es imprescindible. En Baleares, nos cuentan, tenemos suerte. «Aquí partimos de una base muy buena: una sociedad evolucionada, instituciones con objetivos fijados, cada vez hay más empresas concienciadas, la directiva europea nos avala… Las Islas Baleares están muy avanzadas en temas medioambientales».

«No buscamos a los malos de la película. Intentamos que la economía vaya de la mano de lo que hacemos».

Su mensaje es inspirador y su optimismo, contagioso. No es casualidad. El tono que transmite la misión de Mallorca Preservation siempre se articula en positivo, sin señalar culpables ni emitir reproches porque «no buscamos a los malos de la película. Intentamos que la economía vaya de la mano de lo que hacemos». Y es que sí, se puede conservar el medio ambiente y, a la vez, apoyar la actividad económica. Tanto es así que Onda Cero les ha entregado, este mismo año, el Premio Onda Cero Mallorca Medioambiente como reconocimiento a su incansable trabajo.

Hasta la fecha, Mallorca Preservation ha recaudado 500.000 € y ha participado en 21 proyectos, la mayoría de ellos, en los últimos tres años, a raíz de que el empresario alemán Hans Lenz asumiera la dirección de la fundación, según nos cuentan Ana, María y María Elisa. Aunque empezaron investigando, contactando y buscando proyectos desde la fundación, en la actualidad casi un 50 % de las iniciativas que llevan a cabo se las proponen personas, organismos y empresas locales preocupadas por el entorno, y ellos las analizan y determinan cómo abordarlas. Es la fuerza de la unión. La belleza de aunar consciencia y una misma visión de futuro. La suerte de compartir el amor por lo que nos rodea, por nuestra isla.