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Fundación Mallorca Integra

Inclusión a través del deporte

Sostenibilidad
Autor:
Aina Coll
Fotógrafo:
Jaume Oliver
03.13.2024
Fundació Mallorca Integra trabaja desde 2018 en favor de la integración de las personas con discapacidad funcional intelectual a través del deporte. Su misión es clara: mejorar, con experiencias adaptadas, la calidad de vida de las personas a las que atienden. Un propósito cargado de empatía que remueve conciencias.

Aurora Sampol, diplomada en educación social, y Cati Miralles, psicóloga, son dos de las capitanas de Fundació Mallorca Integra, una iniciativa que nació en 2018 a raíz de las inquietudes profesionales de tres personas del ámbito de la psicología, la educación social y el deporte. Cuando, compartiendo sus experiencias, se dieron cuenta de que había muchas necesidades en el mundo del deporte para las personas con discapacidad funcional intelectual decidieron ponerse a trabajar para cubrirlas.

Cinco años después de empezar su andadura, Aurora y Cati transmiten el mismo entusiasmo que las empujó a emprenderla. «En el mundo de las personas con discapacidad intelectual funcional hay muy pocos recursos, y los que hay son caros. No todo el mundo puede acceder a ellos, así que nosotros queremos dar esa oportunidad. Esa es nuestra misión». 

Con este propósito, claro y firme, ambas lideran una fundación que desde que impulsara su primer proyecto, una iniciativa deportiva para personas a partir de los 16 años, no ha dejado de crecer. En la actualidad, son siete los miembros que forman un equipo multidisciplinar que trabaja al unísono por la misma causa.

Todo empezó con un proyecto enfocado al fútbol, pero pronto se expandió a través del baloncesto, el pádel, la natación, el multideporte… y resolvieron constituirse como fundación para trabajar en favor de la integración a través del deporte y el tiempo de ocio de calidad. ¿Sus valores? La solidaridad, el respeto, la transparencia y la pasión, una pasión abrumadora por su trabajo que transmiten cuando hablan desde la experiencia y la honestidad.

«Al final, somos una herramienta para que se conozcan, hagan amigos, queden más allá de la actividad, dentro de su barrio. Hemos detectado mucha soledad».

En los inicios, evolucionaron de forma orgánica porque, reflexionan, «partimos de la necesidad, así que la respuesta fue rápida y suscitó mucho interés». Dieron a conocer su propuesta y el boca a boca hizo el resto. Desde entonces, siguen con su programa deportivo -ahora para niños y niñas a partir de los 8 años con diversidad intelectual, trastorno de desarrollo y trastorno del espectro autista-, un programa en el centro penitenciario (que se encuentra parado desde la pandemia sanitaria) y un proyecto piloto para personas sin hogar, que atendió a veinticuatro personas durante un año. Crear oportunidades, de esto se trata.

Además, su programa socio deportivo Mou-te está enfocado a las personas mayores y pretende ser un espacio que no sólo promueve un estilo de vida saludable, sino también un lugar de encuentro en diferentes barrios de Palma. «Al final, somos una herramienta para que se conozcan, hagan amigos, queden más allá de la actividad, dentro de su barrio. Hemos detectado mucha soledad», cuenta Aurora. 

Otra iniciativa muy especial es el Espai Xavi Torres, un proyecto que han creado a propuesta del nadador paralímpico mallorquín. «A Xavi le llamaban de muchos sitios para dar charlas y hacer visitas escolares, y le sabía fatal no poder atender muchas de las peticiones», así que decidieron aunar fuerzas y ahora Mallorca Integra asume jornadas en las que explican la diversidad funcional. Abordan cuestiones como qué implica en el desarrollo de las actividades diarias y cómo debemos hablar de ella. «Luego hacemos un taller de sensibilización a través del deporte adaptado para reflexionar acerca de la accesibilidad». Al final es una cuestión de empatía. «Plantearnos», dice Aurora, «cómo lo haces tú y cómo lo hace una persona con discapacidad».

En estas jornadas también han incorporado un juego educativo que aborda la terminología e invita a reflexionar sobré qué vocabulario utilizamos. El lenguaje cambia al ritmo en el que una sociedad se transforma, por eso debemos revisar y actualizar nuestra forma de referirnos a las personas con diversidad funcional. «Deberíamos decir, siempre, una persona con discapacidad porque ésta es una característica, no su esencia. No la define».

«Nos lanzamos a una piscina sin agua porque pensamos que debemos hacerlo y asumirlo».

En 2023 empezaron a trabajar con personas con problemas de salud mental dos días a la semana. Realizan actividades con pacientes internos para fomentar una estilo de vida activo en el Hospital Psiquiàtric de Palma gracias, en gran medida, al Colegio de Médicos, que ha apostado por ello a través de una subvención. Y es que la viabilidad de los programas no depende sólo de la buena voluntad y el ímpetu, sino también de la financiación.

Mallorca Integra funciona gracias a subvenciones públicas y privadas, aportaciones de empresas y las cuotas de los socios, que pueden aportar desde 50 euros anuales. Cada uno contribuye con lo que puede, lo importante es que se sienta parte de un objetivo común. Para ello, Cati explica que «invitamos a los socios y a las empresas a acercarse a conocer los programas en persona. ¿Por qué no? Que vengan a echar un partido de básquet, participen y vean lo que hacemos».

Actualmente cuentan con setenta socios a título individual y cerca de una docena de entidades colaboradoras de carácter público y privado. Con lo que recaudan, atienden a trescientos usuarios entre los diferentes programas. Y no piensan parar aquí. «No tenemos techo: detectamos una necesidad y allí vamos. Queremos atender a todos. La verdad es que no tenemos que pasar muchas capas para tomar decisiones, como otras grandes entidades, así que nos cuesta filtrar. Vamos a buscar el dinero y a por ello». El resto sucede gracias a la inestimable ayuda de doce voluntarios que participan en los programas deportivos. «Se implican muchísimo, trabajan mucho».

Desde que Mallorca Integra se constituyó como fundación no ha parado ni un momento. Siempre tienen algo en mente porque, como reconocen, aunque «a medio plazo siempre pensamos en consolidar lo que tenemos en marcha, surgen nuevas necesidades y vamos a por ello». Incluso afrontan proyectos antes de conseguir la subvención. «Nos lanzamos a una piscina sin agua porque pensamos que debemos hacerlo y asumirlo». ¿El próximo reto? Quizá desatascar una idea que ha quedado estancada y pretendía pasear, en una especie de triciclo, a gente mayor. Una forma de acompañar a personas que, muchas veces, pasan demasiado tiempo solas. «Queremos que participen en eventos y fiestas populares, salgan a dar un paseo, a tomar un café… ¡y además fomenta la movilidad sostenible!».

En 2022, Fundació Mallorca Integra ganó el Premio Vicente del Bosque por su implicación en la Mallorca International Football Cup, un reconocimiento que, aseguran, no se esperaban y les emocionó. Los premios son simbólicos, sí, pero también visibilizan y ponen en valor el trabajo de quiénes, en este caso, han visto en el deporte una vía para trabajar la inclusión, remover conciencias y crear espacios seguros de encuentro. Lugares, necesarios e imprescindibles, en los que cabemos todos.