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Quita Penas

El placer de lo auténtico

El pa amb oli de Quitapenas es espectacular en esencia porque, a pesar de ser un plato sencillo y conocidísimo, en esa familiaridad encontramos todo lo que alguien puede necesitar un mediodía en Valldemossa.

Autor: Aina Coll

Fotógrafo: Jaume Oliver

Auténtica pizza italiana. Auténticos tacos mexicanos. Auténtico sushi japonés. El adjetivo auténtico se ha vuelto tan omnipresente en el vocabulario marketiniano de la gastronomía que uno no sabe ya si sospechar ante tanta autenticidad como reclamo. Sin embargo, y por algo será, todos acabamos buscando lo mismo: nos gusta lo que permanece inmutable, lo que sabe a lo de siempre, lo que huele a aromas que reconocemos. Somos así. 

En Valldemossa encontramos un restaurante que también es así, que indaga respetuosamente en las raíces y desde ellas construye su concepto a partir del producto esencial y exquisito de la isla. Se llama Quitapenas y se aloja en una casa auténticamente mallorquina de más de doscientos años de historia que fue, en su día, un auténtico colmado en un autentiquísimo pueblo de la Serra de Tramuntana.

Con ánimo de comprobarlo, un día entre semana a la hora del almuerzo, nos desplazamos hasta la localidad que fue cobijo de George Sand y Chopin y, tras un no obligado pero siempre apetecible paseo por los jardines La Cartuja, nos adentramos en el local, que ocupa la planta baja del número 4 del Carrer Vell.

Sobrasadas, mermeladas, vinos y aceites de oliva producidos todos, claro, en la isla, copan un rincón gourmet con etiqueta kilómetro cero. Ojeamos el pequeño colmado inesperado y nos disponemos a cruzar el restaurante, un recorrido que nos lleva por diferentes salas que conservan la decoración y la idiosincrasia de una casa mallorquina de antaño hasta que llegamos, finalmente, a un patio interior. Allí, como quien halla un escondrijo, un precioso suelo de piedra alberga mesas y sillas de madera -la mayoría de ellas, a esta hora ya ocupadas por residentes y viajeros-.

La oferta culinaria por excelencia de Quitapenas es el pa amb oli. Un plato auténtico donde los haya del recetario mallorquín. Dispuestos a gozar, encargamos un variat de pa amb oli que se presenta ante nuestros ojos como un suculento festín servido cuidadosamente sobre una tabla de madera: cuatro rebanadas de pan con camaiot, fuet, sobrassada con higos secos y miel y, como colofón, una de queso mahonés despiertan, de repente, nuestro apetito.

El brebaje corre a cuenta de un clásico local, la pinya de Puig, y la cerveza artesana de unos nuevos amigos que visitamos este mismo verano, los sineuers Món. El postre, redondea la experiencia: un flan de huevo casero con virutas de chocolate se deshace en nuestra boca.

El pa amb oli de Quitapenas es espectacular en esencia porque, a pesar de ser un plato sencillo y conocidísimo, en esa familiaridad encontramos todo lo que alguien puede necesitar un mediodía en Valldemossa: un ambiente agradable, un lugar precioso y una propuesta cuidada y sabrosa. Es el placer de lo simple. El placer de lo genuinamente auténtico. ¿Quién necesita más?

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