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Kumi

Zapatillas con alma y corazón

Sostenibilidad
Autor:
Aina Coll
Fotógrafo:
Jaume Oliver
08.27.2025
Con el deseo de crear algo propio y común, Sergio y Alexandra emprendieron un proyecto a partir de una afición compartida: las zapatillas. Así nació KUMI, una marca de calzado para gente a la que le gusta hacer planes y disfrutarlos sin perder de vista el respeto por el planeta.

En las llamadas infinitas que conectaban a Alexandra y Sergio, separados por el Atlántico allá por el 2019, dos temas surgían de forma recurrente: el deseo de germinar un proyecto personal y su pasión por las zapatillas. Desde México hasta Mallorca, comentaban ideas, comparaban modelos y analizaban lanzamientos hasta que, ya reunidos y asentados en Barcelona por amor, se liaron la manta a la cabeza y se preguntaron por qué no ir a por ello, por qué no atreverse y lanzarse a la aventura.

Dicho y hecho: organizaron un crowfunding, lograron el objetivo y crearon KUMI, una idea que se gestó en Barcelona pero que nació en Mallorca, donde se trasladaron para criar a su hijo. ‘Los primeros pedidos salieron cuando ya estábamos en la isla, que nos ha dado la oportunidad de vivir de otra forma, mucho más tranquila, familiarmente y como emprendedores’, cuenta Alex.

Con la comodidad, la atemporalidad y la versatilidad por bandera -las suyas con zapatillas para disfrutar de cualquier plan que surja- dibujan bocetos que, después, una diseñadora convierte en prototipos. En un taller familiar y artesanal de Elche con el que trabajan mano a mano, -’era innegociable que fuese un producto creado en España’, afirma Alex-, se da forma a la primera muestra que va directa a sus pies. ‘Antes que nada, las probamos nosotros mismos en viajes, en planes nocturnos, en el día a día… y cuando entendemos que es ‘ese’ zapato, comenzamos la producción’.

‘Trabajamos con materiales reciclados y no es siempre fácil: tienes que adaptar lo que imaginabas en tu cabeza a lo que se puede hacer’.

Esta producción es siempre limitada, pues evitan almacenar grandes cantidades de stock, conscientes de que no quieren ser partícipes de la sobreproducción que reina en el mundo de la moda, y porque priorizan la alta calidad de un producto que debe cumplir con los valores que laten en el corazón de la marca: las zapatillas son veganas -prescinden de piel y de pegamentos con ingredientes de origen animal- e incorporan materiales reciclados certificados, ‘aunque no siempre es fácil, pues tienes que adaptar lo que imaginabas en tu cabeza a lo que se puede hacer’.

Su universo abarca tres líneas a día de hoy, aunque en septiembre, avanza Alex con entusiasmo, saldrán a la luz dos nuevos modelos. Suede -las primeras que crearon- son unas zapatillas básicas que, con su paleta de tonalidades, se adaptan a todo el mundo y son ideales para viajar porque ‘encajan bien con todo y no tienes que meter otras en la maleta’.

Line es su modelo más veraniego. Transpirables y fresquitas, han cautivado a su comunidad de outstanders y su versión en rojo es la favorita de los que buscan darle un punch a un look diario. Urbanas y de estilo retro, las High Top son su apuesta más atrevida: unas zapatillas en forma de bota, disponibles en blanco y en negro, que rinden homenaje a la estética vintage.

‘Cualquier emprendedor sabe las dificultades que existen y en algún momento quieres tirar la toalla, pero luego piensas en tu propósito, en que le has puesto el alma y el corazón, y sigues adelante’.

Las KUMI capturan el alma viajera y el espíritu entusiasta de Alex y Sergio, aunque no todo ha sido color de rosa. Por el momento, han renunciado a vender en otro canales que no sea su propia página web y no hace mucho anunciaron que estuvieron a punto de cerrar el chiringuito y lanzar la llave. ‘Cualquier emprendedor sabe las dificultades que existen y en algún momento quieres tirar la toalla, pero luego piensas en tu propósito, en que le has puesto el alma y el corazón’.

Con el mismo amor y respeto con el que crean sus zapatillas, la pareja mima también cada detalle del packaging y ha hecho que recibir un nuevo par de zapatos en casa sea toda una experiencia: la caja contiene una tarjeta de algodón reciclado con indicaciones de cuidado, una postal de agradecimiento escrita a mano y una pegatina que invita a salir ahí afuera y emprender una nueva aventura.

Y es que, a pesar de la distancia y de varias mudanzas, el deseo de adentrarse en bosques frondosos, bañarse en playas recónditas y descubrir otras culturas unió a Alex y a Sergio. Solo les hacían falta un par de zapatillas cómodas para exprimir la experiencia y, para ello, crearon un proyecto de vida que ha demostrado que las reglas del juego podían cambiar. Ahora, que la aventura continúe, pues queda mucho camino por andar.