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Coralviu

La mar: arte y preservación

Producto LocalArte
Autor:
Cristian Rodríguez Domínguez
Fotógrafo:
Coralviu Joyería Artesanal
08.23.2023
Coralviu, un proyecto personal, artesanal, cuidado con mimo, ilusión y cariño, que pretender ir más allá de lo meramente estético. Conciencia medioambiental y preservación de los mares son los ejes fundamentales que empujaron a dos apasionados de la mar a embarcarse en esta aventura.

Tu nombre ¡o mar! en mi interior resuena; despierta mi cansada fantasía: conmueve, engrandece al alma mía, de entusiasmo férvido la llena […] Escribía en el S.XIX el poeta mexicano Guillermo Prieto sobre la mar. Ocupando alrededor del 70 % de la superficie total terrestre, con una amplia paleta de tonalidades de azul y una basta diversidad de seres vivos que los habitan, es comprensible que a lo largo de la historia haya sido fuente de inspiración para muchos. Pero por desgracia y desde hace unos años, también es una de las principales preocupaciones para otros tantos de nosotros. Cada vez más castigado por la acción directa de las personas, esta diversidad y colores se van apagando.

Es trabajo de todos, ponerle remedio o al menos, contribuir en la medida de nuestras posibilidades a concienciar sobre la importancia que tiene la conservación de nuestros mares. Uno de estos proyectos de concienciación lo encontramos en nuestra isla, de la mano de María, y lo hace a través de la joyería y su proyecto: Coralviu. Pero antes de zambullirnos en el proyecto y contaros cuál es su labor, permitidnos que os presentemos a las personas que están detrás de todo esto.

María Mantecón es una enamorada del mar desde pequeña. Prueba de ello es que mientras estaba estudiando derecho, para poder sacarse un dinero extra, ejercía como profesora de natación y años antes, había cursado y obtenido el título de buceo. La carrera, por aquel entonces, se le estaba haciendo muy cuesta arriba. A pesar de todo, terminó los estudios y decidió meterse de lleno en unas oposiciones. Pero pronto le asaltaron las dudas, no lo tenía claro.

Después de un tiempo encerrada estudiando, decidió buscar algo que le sirviese para evadirse un poco del día a día. Fue su hermana quien, después de haber hecho el curso, le recomendaría un sitio: S’Estellera Escuela de Joyería. Iba 1 día a la semana, unas 3 horas. Empezó a confeccionar sus propias joyas. Algunas de esas primeras piezas estaban hechas de conchas, piedras de Santa Lucía. Pero sentía que algo estaba haciendo mal. «¿Qué necesidad había de sacar algo del mar para elaborar joyas? Debía haber otra forma».

«Quería hacer joyas que trasmitiesen un mensaje: la conservación marina».

Es por ese entonces cuando conoció a Fernando, submarinista y fotógrafo subacuático. Un apasionado del mar, las profundidades y su protección desde muy pequeño. Juntos, empezaron a esbozar y dar los primeros pasos en su proyecto. María lo tenía claro desde un principio: «Quería hacer joyas que trasmitiesen un mensaje: la conservación marina».

Al principio pensó en hacerlo con plástico reciclado que recogiesen en el mar. Pero Fernando no lo tenía claro, creía que el resultado iba a ser bastante malo. Siguieron dándole vueltas, hasta que un día, él recordó que conoció un chico que en aquel momento vivía en Japón y se dedicaba a hacer *fotogrametría del fondo marino. Intentaron contactar con esta persona, pero no hubo manera. Lejos de venirse abajo, Fernando, una persona curiosa, inquieta y decidida, empezó a recabar información sobre la fotogrametría.

Se pusieron manos a la obra: compraron una impresora 3D y todos los materiales necesarios para la fundición y de esta forma tener su propio taller en casa. En sus inicios contaron con la ayuda de un chico que sabía cómo era el funcionamiento de la impresora, hasta que Fernando supo hacerlo por su cuenta. Llegaría entonces sus primeras colecciones: Gorgonia roja, Coralina y Cayume. Cuando estaba todo listo para dar a conocer Coral Viu, sucedió algo trágico. Fernando, en una de sus inmersiones, no sería capaz de salir a la superficie y tristemente perdió la vida.

 «No hace falta arrancar algo del mar para que te quede bonito».

En ese momento todo se queda en stand by. Durante el proceso de duelo, y después de 3 meses parada y sin saber realmente si iba a seguir, toma la decisión de, al menos, dar a conocer la marca y todo lo que habían elaborado hasta ese momento. «Habíamos hecho tanto trabajo, que se merecía el proyecto y nosotros, que todo viera la luz». Además, le serviría para tirar adelante, tener algo por lo que luchar, le daría ese extra que necesitaba.

Al principio se vuelve a poner en marcha de la mano de amigos suyos, que, así como pueden, le van ayudando en diferentes partes del proceso de elaboración. Pero esto solo hacía que todo fuese más lento. Y es que el proceso que se lleva a cabo para la elaboración de una pieza es muy laborioso. Por suerte, María pronto encontraría una persona que le ayudaría con todo. Lanzaron las colecciones y fue todo un éxito. Primero entre familiares y amigos, y poco a poco, la gente fue descubriendo el proyecto. A día de hoy, tiene pedidos por todo el mundo (desde las islas vírgenes británicas, hasta Chile), y gente como Malena Costa, Silvia Alonso o Gador Muntaner, portan sus joyas.

A pesar del éxito, sigue teniendo claro cuál es su propósito primordial: concienciar sobre la protección de los mares. «No hace falta arrancar algo del mar para que te quede bonito» Nos recuerda. Y es que mima todos los detalles. Cuando realizamos un pedido y recibimos una de sus piezas, estas vienen en un envoltorio hecho de velas de barco recicladas y un botón elaborado con plástico que se encuentran por el mar. Además, una tarjeta donde da información sobre el ser vivo en el cual está inspirada y una foto.

Además de concienciar a través de sus joyas y su proyecto, colabora con la Asociación Hombre y Territorio, que actualmente están llevando a cabo el programa MedCoral, siendo este el primero que se dedica a nivel nacional a conocer, conservar y proteger los corales. Porque si algo nos queda claro después de charlar con ella, es que todos, sin excusas, en mayor o menor medida, podemos contribuir a la mejora de nuestros mares y, por ende, al planeta tierra.

 

* Fotogrametría: Es una técnica que permite obtener datos fiables de objetos del mundo real en el entorno mediante la creación de modelos 3D a partir de fotografías. Los datos 2D y 3D se extraen de una imagen y, con fotos superpuestas de un objeto, edificio o terreno, se convierten en un modelo digital 3D. Esto permite capturar objetos grandes, incluso paisajes, que de otro modo sería imposible escanear.