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Terragust

Experiencias en el campo para los cinco sentidos

GastronomíaEcológico
Autor:
Aina Coll
12.27.2022
Terragust es una empresa familiar ubicada en Manacor que ofrece experiencias gastronómicas en plena naturaleza. En ellas, los participantes recorren una finca, descubren cómo trabajan los agricultores, participan en la recolecta y saborean un menú elaborado con producto propio. Una propuesta original cargada de valor y amor por el campo.

Terragust es la demostración de que los proyectos hechos con sentido y propósito llegan y entusiasman a la gente. Lo saben bien en la familia que desde hace décadas está detrás de Terracor, una empresa vinculada al campo mallorquín que se dedica al cultivo de frutas, verduras, hortalizas y hierbas aromáticas en más de 305 hectáreas. 

En el seno de Terracor, con la reciente incorporación de la tercera generación de la familia a la empresa, surgió la idea de impulsar un nuevo proyecto vinculado a la tierra capaz no solo volver a acercar a las personas al campo, sino también de contagiar ese amor y respeto por el producto local que ellos profesan.

Fue entonces cuando nació Terragust. Como nos cuenta Marina Adrover, que estudió biomedicina y trabajó durante unos años en la universidad, «estaba en un momento en el que debía tomar decisiones y sentí que no podía perderme esta oportunidad. Se estaba gestando un proyecto novedoso que, a su vez, era familiar. Así que, sin saber cómo saldría, decidí formar parte de él».  

Aunque Terracor y Terragust son dos conceptos diferentes, beben el uno del otro porque en ambos hay dos denominadores comunes: la familia y la pasión por el campo. En Terracor cultivan y recolectan el producto, y en Terragust ofrecen experiencias agrícolas y gastronómicas ligadas a los campos y productos de Terracor.

«Nos hemos ido alejando del campo y parece que cada vez más personas quieren volver a reencontrarse con él».

Las experiencias de Terragust se viven con los cinco sentidos. Un agricultor acompaña a los participantes en una visita por el campo y comparte con ellos curiosidades acerca de su trabajo y de las variedades de frutas y hortalizas. Los participantes, por su parte, asumen un papel activo: no solo conocen de primera mano de dónde viene un alimento y cómo se cultiva, también participan en la recolección y, después, disfrutan un menú degustación elaborado con productos propios y de otros productores de la isla. La experiencia, además, se sirve con cierto halo de misterio, pues la naturaleza marca los tempos: según la temporada, se elige una finca u otra, por lo que la ubicación es secreta y se comunica dos días antes a los participantes. 

En las experiencias de Terragust participan residentes y turistas, algunos curiosos por conocer más sobre la agricultura mallorquina y otros con ganas de pasar un rato agradable en la naturaleza. Como explica Marina, «al principio creíamos que vendrían solo turistas, pero en realidad viene mucha gente de Mallorca. A veces nos sorprende su curiosidad, y es que nos hemos ido alejando del campo y parece que cada vez más personas quieren volver a reencontrarse con él».

«La agricultura está poco valorada, pero lo cierto es que, sin ella no hay paisaje mallorquín».

Sin embargo, estas experiencias son mucho más que un modo de escapar de la rutina en un marco incomparable. En las raíces del proyecto radica una clara voluntad de transmitir amor y respeto por el campo, de recuperar los sabores de siempre, de poner en valor el trabajo de los agricultores. Y es que, como señala Adrover, «la agricultura está poco valorada y lo cierto es que, sin ella no hay paisaje mallorquín».

Desde que nació, Terragust sigue evolucionando y ya trabajan en él diez personas. De hecho, el 9 de mayo de 2022 se inauguró la primera tienda, en la que se pueden comprar tanto productos propios de Terracor como quesos, vinos o sobrasadas de productores artesanos de la isla. Además, quien acude a la tienda de Manacor a hacer la compra tiene la oportunidad de recoger sus propias fresas y tomates (de estos últimos, tienen veintidós variedades cultivadas). 

Tanto en las fincas como en la tienda y también en las experiencias, el concepto de sostenibilidad está muy presente. «Valoramos todas las opciones para reducir el plástico, escoger fertilizantes respetuosos con la tierra y el producto, y generar cada vez menos residuos. Entendemos la sostenibilidad como un proceso en el que hay que estar atento e ir cuestionándote cada decisión para ir mejorando día a día». De hecho, los productos de Terracor que se degustan en Terragust se cultivan a través del sistema de producción integrada. Este método, a medio camino entre la agricultura convencional y la agricultura ecológica, permite aprovechar al máximo los recursos naturales a la vez que se ejerce una producción respetuosa con el medio ambiente.  

Al pasear, charlar y conocer la historia de Terragust, uno comprende rápidamente la vocación que comparten, tanto la familia como todos los trabajadores, por el campo, y su firme propósito para «cambiar la mentalidad de la gente y que todos nos involucremos para cuidar más el producto de aquí». En una isla que vivió décadas esplendorosas en la industria del calzado y la piel, y en la que el sector turístico ahora domina la economía, parece que la agricultura ha quedado relegada a un más que discreto plano. 

Por eso, preguntamos cómo podemos contribuir a favorecer el producto local y a aquellos que lo hacen posible. Adrover nos da algunas pistas: comprar productos cultivados y elaborados en la isla y, a mayor escala, «demandar a las grandes superficies y a los hoteles que adquieran, vendan y utilicen producto hecho aquí».

Al fin y al cabo, si queremos seguir disfrutando del paisaje, del buen producto y de este maravilloso entorno, debemos cuidar y valorar lo que se hace aquí y cuidar y valorar a aquellos que trabajan estas tierras que tanto nos dan a todos.