GastronomíaYumee. Cocina de encuentro
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Retroway, que abrió sus puertas en 2019 bajo los mandos de Pepe Costa, invita a relajarse, a reconectar, a cuidarse… y a disfrutar de una comida sencilla.
Autor: Aina Coll
Fotógrafo: Jaume Oliver
En Retroway se definen como amantes de “la comida saludable, real, casera, sin conservantes, aditivos o azúcares añadidos”. Si nos conoces un poco (o si eres un habitual de nuestras aventuras culinarias) ya debes intuir que no pudimos resistirnos a una tentación como esta. Catarla, para nosotros, se convirtió en una obligación.
Muy cerca del centro de Santanyí se encuentra un restaurante que rezuma gusto y tacto, y sirve platos repletos de color. Moderno y cuidado al detalle, la madera que cubre las paredes y el efecto yeso que viste las mesas y las sillas hacen honor a su nombre. Pero la estética retro solo es la carta de presentación de este local, pues su tesoro (muy codiciado) está escondido más allá de un largo pasillo que recorremos con curiosidad: al final, una terraza exterior llena de plantas nos deja boquiabiertos. Como era de esperar, todas las mesas están ya ocupadas así que nos tendremos con conformar –con gusto- con sentarnos en el interior.
La propuesta gastronómica de Retroway es sencilla, pero deliciosa. Basada en la dieta flexitariana, en ella encontramos platos veganos y vegetarianos, pero también algunos platos con carne y pescado. La magia está en el mestizaje de sus recetas, un recopilatorio elaborado con platos típicos del Mediterráneo, de México y de Asia. Todo un viaje culinario pensado y elaborado a conciencia, como reza su filosofía, con producto fresco, local y de temporada. No pinta nada mal.
Para sacudirnos el calor mientras estudiamos la carta, pedimos una limonada bien fresca y con un punto dulce que nos sienta de maravilla. El menú es fiel a la esencia del restaurante: una enorme variedad de ensaladas y entrantes coloridos y tentadores en esta época del año (vemos pasar la ensalada de tataki de sandía, algas, pepino, rábano, sésamo y vinagreta de curry rojo y se nos hace lo boca agua) y hasta ocho platos principales que nos lo ponen difícil a la hora de elegir: poke bowl de salmón marinado, tacos al pastor, hamburguesas de ternera y de falafel, albóndigas de shitake, curry rojo de gambas y pad thai de pollo y gambas. Esta última propuesta es nuestra elección.
Cuando llega a la mesa, sonreímos. Con una base de arroz, zanahoria, ajo tierno, huevo, cacahuete, salsa de tamarindo, un toque de cilantro, y aderezado con lima, la combinación de texturas es ideal y la mezcla de sabores está perfectamente equilibrada, de modo que podemos apreciar cada ingrediente por separado y disfrutar de todos sus matices. ¡Como tiene que ser! Después de este delicioso plato, vamos a por un dulce: un brownie -sin gluten- con helado de vainilla que saboreamos a placer.
Como la curiosidad en nosotros es innata, investigamos un poco más y nos sorprende la cantidad de zumos recién exprimidos (disponibles para llevar en vasos cien por cien biodegradables) que elaboran, la amplia oferta de propuestas aptas para celíacos y las opciones para auto regalarse un desayuno o brunch sabroso y saludable. Un plan perfecto, se nos ocurre para cuando estemos de vuelta por aquí, para redondear una mañana de mercado (si puedes, piérdete un miércoles entre las paraditas del mercado de Santanyí: no te arrepentirás) o en una escapada buscando calitas en la comarca del Migjorn.
Retroway, que abrió sus puertas en 2019 bajo los mandos de Pepe Costa, invita a relajarse, a reconectar, a cuidarse… y a disfrutar de una comida sencilla, de proximidad y cargada de nutrientes que tiene en cuenta la salud de las personas y trabaja desde el respeto por el entorno. Lo dicen sus platos, pero también su carta, que recibe a los comensales con un mensaje inspirador que nos guardamos porque ahora ya podemos asegurar que define honestamente lo que aquí se ofrece:
“Esta cocina no es tan distinta a la de nuestros abuelos hace 80 años, en la que no abundaba la carne y el pescado, por lo que se comía de manera ocasional. Es una dieta para todos, que se adapta, sin dogmas, pero con cientos de beneficios, tanto alimenticios como medio ambientales o económicos (…) Creemos firmemente que es la dieta del futuro, pero que viene del pasado”. Nos gusta la idea. Amamos el sabor.
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