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Aprovechando -y gozando- el privilegio de poder recorrer Kaplan de la mano de su directora, le pedimos que, sin pensarlo mucho, escoja tres artistas cuyas obras nos rodean y nos hable de ellos. Que nos cuente lo que le apetezca. Que somos todo oídos.
Autor: Aina Coll
Fotógrafo: Jaume Oliver
Kaplan Projects es una galería de arte y a la vez una germinadora de ideas y conexiones. Entre sus paredes, se suceden exposiciones en solitario, pero también un contínuo diálogo entre obras de diferentes artistas que, en ocasiones, acaban generando nuevos proyectos para espacios institucionales y privados.
La idea de impulsar este concepto en Palma fue de Mercedes Estarellas quien, después de una vida dedicada al arte y a la gestión cultural en China, Estados Unidos, Alemania y España, decidió, en 2019, crear un espacio en el corazón de la ciudad donde exponer las obras de todos sus artistas -una especie de almacén abierto al público que diera visibilidad a la producción tras finalizar un solo show- mientras comisaria exposiciones de arte contemporáneo para terceros.
El sueño se hizo realidad y este espacio es hoy real. Luce un vinilo que reza Kaplan Projects’, ocupa el número 10 de la Costa de Santa Creu y, de algún modo, vela por prolongar la vida de las obras que al finalizar una exposición acabarían, comúnmente, en un lugar cerrado aguardando la próxima muestra o bien su adquisición.
Una mañana fría de marzo tenemos la suerte de perdernos entre las habitaciones de esta atípica galería de la mano de su impulsora, enfrascada en la preparación de la próxima exposición -que albergará su otro espacio, Kaplan Gallery, en Mateo Obrador-. Se trata de una muestra en solitario de Alejandra Freymann -ganadora del Premio de Pintura a la innovación en la 33 edición del premio BMW en 2018-, una artista que bebe del surrealismo y del realismo mágico con cierta carga onírica, a veces humorística, otras emocional.
Aprovechando -y gozando- el privilegio de poder recorrer Kaplan de la mano de su directora, le pedimos que, sin pensarlo mucho, escoja tres artistas cuyas obras nos rodean y nos hable de ellos. Que nos cuente lo que le apetezca. Que somos todo oídos. Y Estarellas se anima rápido, entusiasmada, con la fuerza de quién ha hecho de su pasión, su forma de vida.
‘Guido Bisagni’ (Alessandria, Italia 1978), pronuncia señalando una de las obras de Equinoccio de otoño, que indaga a través del siempre introspectivo color negro y de los contrastes que éste provoca en el equilibrio entre la luz y la oscuridad. Bisagni -conocido como 108- ha intervenido en los muros de Milán, París, Berlín y Nueva York como grafitero y es, seguramente por su formación como arquitecto, ‘un artista muy interesado en la música, la matemática y la proporción’.
La mirada crítica de Kepa Garraza Berango (Vizcaya, 1979) y su arte hiperrealista que no solo interpela al espectador, sino que mete el dedo en la llaga abocándolo a la reflexión, es el segundo elegido. En pinturas al óleo y carboncillo que parecen fotografías, Kepa ‘ha estudiado la representación del poder a través de la historia del arte y ha reproducido muchos cuadros como lo que está haciendo ahora, retratos ecuestres sin el caballero’, cuenta nuestra guía particular mientras nos deja admirar, asombrados, el catálogo de su última exposición.
Con los ojos bien abiertos observando lo que nos rodea, finalmente, Mercedes se decide por el artista coreano Kyungwoo Chun (1969, Seúl), para el que ha comisariado la exposición Resonancia, en el Casal Solleric a principios de año. ‘Es un artista que ha trabajado sobre la empatía y su propia historia personal’.
Queremos saber más y Mercedes se explaya: ‘La exposición Thousands es sobre su linaje, que quiere decir miles’ y es que, de origen coreano, Kyungwoo Chun buscó sus antepasados -que se remontan al siglo XVI- en China ‘y allí fotografió a un montón de Chuns’ cuenta la directora de Kaplan, que se detiene ahora en The Listeners, un proyecto intimista que explora la ceguera y ‘en la que la propia obra se crea a través de un gesto, una reacción, una acción mínima’.
Tras estas pinceladas de arte y sabiduría -que de ser por nosotros podrían alargarse durante horas- llega nuestro turno, dice Mercedes. Divertidos, elegimos una suerte de tinaja que nos es muy familiar: se trata de una obra del artista mallorquín Albert Pinya que hizo en colaboración con el ceramista Català Roig en el proyecto Cambra de combustió para Es Baluard Museu d’Art Contemporani en 2022.
Una exposición de pintura y barro de grandes dimensiones que comisarió Mercedes Estarellas y que habla de nuestra identidad, de nuestros oficios y quizás un poco de nuestra singularidad desde la también singular mirada de los dos artistas. Una elección bastante afín a la esencia de Travel to zero para terminar esta visita, también singular, también extraordinaria. Gracias, Mercedes.
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